En Memoralia, naturalmente, creemos que un buen libro puede ser el mejor de los regalos. En nuestro próximo post hablaremos de lo que supone regalar una biografía personal a un ser querido, pero mientras tanto recogemos el guante para aceptar el desafío de que comprar un libro estas navidades agrade incluso a los más reacios. Aquí van unas cuantas sugerencias para distintos perfiles con los que puedes encontrarte:

BukowskiMujeres (Charles Bukovski, 1973)

Para tu marido, porque seguro que le anima esta historia de un talludito borracho, desaseado y grosero, que vuelve locas a decenas de bellas y jóvenes mujeres con su halo de escritor maldito. El alcohol no parece interferir en su intenso atractivo, y eso que ni siquiera tiene pasta.

 

 

Irving. MemoraliaUna mujer difícil (John Irving, 1999)

Para tu mujer. No, no es la insinuación de un reproche, sino una gran novela cuyo protagonista es un muchacho de dieciséis años que se enamora de una complicada mujer entrada en los cuarenta. Lo insólito es que se la vuelve a encontrar al cabo de los años, ella cumplidos los setenta, ¡y la sigue amando! ¿Qué te apuestas a que a tu mujer le pone de buen humor esta historia?

 

 

lovecraft memoraliaLos mitos de Chtulhu (Howard Philips Lovecraft, 1921-1934)

Para tu novio del insti, capaz de ver (y comprender) una hora de videojuego en japonés sin subtítulos, pero que se marea ante una página impresa. El ciclo de terror cósmico que insertó la ciencia ficción en el terror gótico le atrapará sin remedio. Imprescindible.

 

 

Tarzan memoraliaTarzán (I, II, III) (Edgar Rice Burroughs (1914-1965)

Para la hija adolescente que, recién llegada a la pubertad, ya es fan de “50 sombras de Grey”. Esta penosa y nada aconsejable iniciación en el sexo puede neutralizarse con la novela (o mejor ‘novelas’, porque hay veinticuatro) del conocido personaje que salta de liana en liana ataviado con un taparrabos de leopardo. Jane es una niña de trece años, y Tarzán, otro adolescente, descubre con ella el sexo humano en capítulos de turbadora inocencia pero bastante explícitos.

 

 

Paradiso.-José-Lezama-Lima. MemoraliaParadiso (José Lezama Lima, 1966)

Para tu peor enemigo o, en su defecto, para tu cuñado o tu suegro. La famosa novela (o el famoso tocho) del autor cubano es tan difícil de digerir que no la hemos leído ni nosotros -y eso que releemos Guerra y Paz una vez al año-. Intentar comprenderla es inútil, pero él aún no lo sabe porque hace años que nadie se acuerda de ella.

 

 

Bequer, MemoraliaRimas y Leyendas (Gustavo Adolfo Bécquer, 1871)

Para el padre de tu novia, que siempre te mira con expresión de amenaza cuando vas a buscarla. Cumbre del Romanticismo español, su injusta fama de obra para jovencitas se ha superado por fin, calidad manda. Si los románticos versos y las tétricas leyendas del gran autor sevillano no le convencen de tus buenas intenciones… sólo te quedará el recurso de los puros habaneros de contrabando.

 

 

Mitchell. MemoraliaLo que el viento se llevó (Margaret Mitchell, 1938)

Para tu amiga que se avergüenza de confesar que ha vuelto a ver la mítica peli. La novela original, ganadora del premio Pulitzer, es mucho más que la historia de amor de Scarlett y Rhett. Es un formidable fresco de la Guerra Civil americana desde el punto de vista de los perdedores, el decadente Sur y sus indolentes costumbres. Sorprendentemente buena y bien documentada.

 

Toole. MemoraliaLa conjura de los necios (John Kennedy Toole, publicado póstumamente, 1980)

Para tu amigo el progre, que clama por los marginados desde el restaurante más fashion. Su inolvidable protagonista, Ignatius J. Rilley, hace la más singular, hilarante y delirante interpretación de la protesta social: “¡El mundo necesita teología y geometría!”. Y si no la has leído, que te la preste luego.

 

 

BulgakovCorazón de perro (Mijail Bulgákov, 1925)

Para amantes de los animales y con sentido del humor, adoradores de Billy Wilder y otros partidarios de la risa inteligente. En los primeros años de la URSS, un científico  trasplanta a un perro callejero una pituitaria humana, con el resultado de un individuo abyecto que no pierde sus hábitos perrunos, cualidades que le hacen triunfar como comisario político. Genial y breve novela satírica, lo mejor es el punto de vista del perro.

 

 

decameron. MemoraliaDecamerón (Bocaccio, 1353)

Para ese compañero de trabajo que no para de ver porno en internet este clásico medieval compuesto por cien cuentos breves muy picantes, que le permitirá acalorarse hasta en el metro sin perder su imagen respetable. Y existen bellas ediciones ilustradas…

 

En realidad no podemos garantizar el éxito del regalo, pero sí la calidad de nuestras recomendaciones, como tenemos por norma.

Si tienes alguna otra sugerencia y te apetece compartirla con nosotros te animamos a hacerlo en el apartado de comentarios que hay debajo de estas líneas.

 

 

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