Dicen que madre no hay más que una, pero como veremos en este post, basta y sobra. En Memoralia hemos tenido la suerte de relatar la vida de muchas madres anónimas que son reconocidas como verdaderas heroínas dentro de sus hogares. Sus hijos contactan con nosotros -generalmente con motivo del cumpleaños o del Día de la Madre- para sorprenderlas con una biografía por encargo en la que ellas puedan explayarse y narrar los diversos acontecimientos que dieron lugar, entre otras cosas, al propio nacimiento de sus hijos. Hay también madres, como Matilde Ripoll, de la que escribimos su biografía, que han ejercido como tales con niños y bebés sin lazos de sangre. En su caso, decidió rescatar a las criaturas más desvalidas de las barriadas marginales de Barcelona para darles un futuro mejor. En vista de que su propia familia no le permitía adoptarlos a todos, organizó una obra benéfica para encontrarles padres adoptivos. Muchos de ellos han llorado su muerte como si de una verdadera madre se tratase.

Si lo pensamos bien nos damos cuenta de que para el ser humano la figura de la madre tiene un valor único que va más allá de lugares, culturas y religiones. No sucede así con otro tipo de animales que al poco de nacer ya pueden andar, y a los pocos meses valerse por sí mismos e incluso irse de cacería. Esta desventaja biológica con respecto a otras especies explicaría la prolongación del vínculo afectivo que las madres humanas tienen con sus hijos, y a su vez el que estos guardan hacía ellas a lo largo del tiempo. Y es que todos sabemos que, salvo raras excepciones, una madre nunca abandona a sus hijos pues por ellos estaría dispuesta a darlo todo, incluso la vida.

Los siguientes cuatro ejemplos aparecidos recientemente en la prensa reflejan hasta qué punto una madre es capaz de cuidar y proteger de los suyos. Si creías que el cocido de tu madre era el no va más, espérate a leer estas historias. Esto es amor de madre, y lo demás son tonterías:

Minusválida tras salvar a su hijo Madre minusválida

No había escapatoria. Christina Simoes veía cómo las llamas avanzaban sin freno hasta la posición donde se encontraba junto a su bebé. A pesar de que se encontraban en un tercer piso esta madre coraje no lo pensó dos veces y saltó con su hijo en los brazos. Para evitar daños irreversibles al neonato amortiguó la caída con su cuerpo salvando la vida del recién nacido. La caída dejó seriamente dañada la espalda de la madre, tanto que no podrá volver a andar.

Viaja a Siria para rescatar a su hija del yihadismo Madre ISIS 2

“Hay cosas que una madre debe hacer”. Con estas palabras se ha explicado una holandesa que ha viajado hasta Rakka, una localidad siria en manos del Estado Islámico, para rescatar a su hija, casada con un yihadista holandés. Tras contactar con ella por Facebook, logró traerla de vuelta sana y salva.

Rechaza el tratamiento para su enfermedad por la salud del feto Madre Aborto

“Si voy a morir, mi bebé vivirá”. Con estas palabras Lorraine Allard, una madre inglesa de 33 años de edad, respondió a los médicos que le plantearon abortar al hijo que esperaba para someterla a un tratamiento de quimioterapia para combatir el cáncer que padecía.

Muerde a un Pitbull para salvar a su hija

Una madre en Texas, al ver que un pitbull estaba atacando a su hija pequeña, comenzó a propinarle golpes en la mandíbula, pero al ver que el can no soltaba aMadre Pit Bull la niña, y por puro instinto, comenzó a morderlo en la oreja. Eso provocó que el perro dirigiera sus ataques hacia la madre, quien logró su objetivo de salvar a su pequeña, aunque también se llevó varias
dentelladas del cánido.

 

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