En nuestro oficio de escritores por encargo, relatamos historias de personas de todas las edades, aunque es cierto que buena parte de quienes confían en nuestros servicios biográficos acostumbran a ser entrañables abuelos y abuelas que se jubilaron hace tiempo. Personas que vivieron la Guerra Civil y la hambruna, así como el posterior desarrollo del país y el fin del franquismo. Precisamente, un médico de la Armada nos contaba el otro día: “Vi que España estaba saliendo del hambre cuando alrededor de los barcos empezaban a flotar pedazos de pan procedentes de las sobras de la comida.”

A lo largo de más de cinco años hemos escuchado apasionantes historias de individuos sexagenarios, septuagenarios, octogenarios, y hasta de algún nonagenario, como el caso del doctor Antonio Parreño, un inventor español que trabajó en el MIT y cuya figura honraremos otro día en un post monográfico. Sin embargo, nuestro récord por ahora es el caso de un ingeniero de caminos extremeño de 104 años (su número de colegiado era de dos dígitos, para que os hagáis una idea) cuya biografía editamos para un homenaje. Por desgracia, la familia recibió el libro dos días después del funeral del protagonista.  Lo cierto es que en esa clase de proyectos siempre andamos con el corazón en un puño. Algunos de esos ancianos se lo toman con un humor envidiable, como el médico antes mencionado que, tras una entrevista, bromeaba diciendo: “¡Daos prisa, que la ‘casco’!”. Por suerte, hoy cumplir 70 años es casi estar en la flor de la vida.

Lo que últimamente se viene conociendo como la Cuarta Edad es el resultado de un proceso sorprendente de la especie humana, que experimenta índices de longevidad impensables hace apenas dos siglos, cuando la esperanza de vida se situaba entre los 30 y 40 años. Hoy la media mundial es de 70 años, siendo los andorranos, japoneses y españoles quienes copan las tres posiciones del podio de la longevidad con 83,5, 82 y 81 años de esperanza de vida, respectivamente. Y el pasado 1 de abril falleció a los 117 años la persona más vetusta del mundo, la japonesa Misao Okawa, merecedora sin duda de varios tomos biográficos tras confesar que su secreto no era otro que vivir sin estrés, dormir al menos ocho horas diarias y comer lo que más se le antojaba. Misao Okawa

Será por deformación profesional, pero cuando el otro día escuchamos la noticia del INE de que en España ya hay casi 15.000 personas centenarias, y que esa cifra se calcula que será el doble dentro de un decenio, nos detuvimos a pensar qué clase de formato podría encajar, el número de páginas, fotografías y secciones para proyectos de tal calibre.

Quien llega a la centuria tiene una justificación como un templo para relatar tu vida en un libro mediante una biografía por encargo, aunque si os da por acometer proyectos alternativos al clásico trío de plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo, aquí os dejamos unos llamativos ejemplos de personas centenarias que nos dan una verdadera lección de vida:

Mieko Nagaoka Mieko Nagaoka

Deportista de nacionalidad japonesa que en fechas recientes celebró sus 100 años, y que hoy es acreedora de un récord mundial en natación como la primera persona de su edad en terminar una prueba de 1.500 metros libres en piscina semi-olímpica. El logro se registró en la prefectura de Ehime, Japón, con un tiempo de 15 minutos y 54 segundo, y espera ser incluida pronto en el libro de los Record Guiness.

Fauja Singh Fauja Singh

Con 100 años, Fauja Singh terminó en último lugar en el maratón Scotiabank Toronto Waterfront pero, sin embargo, ganó. Al completar la distancia de 42 kilómetros, Singh —a quien apodan Turbaned Tornado (Tornado con turbante)— se convirtió en la persona más anciana del orbe en terminar un maratón. Singh, que nació en una zona rural de India en 1911, no empezó a correr maratones hasta que cumplió 89 años.

Efraín Wachs

Tiene 96 años y su pasión sigue siendo ser un atleta. Originario como Messi de Rosario (Argentina), cuenta con 25 medallas en campeonatos mundiales de Efraín Wachsatletismo. “Mi sueño es disputar tres mundiales más. El próximo es en Francia, este año. Necesito algún patrocinador, por favor, que colabore. Solo me ayuda mi primo Mauricio, por ahora. Pero hay que ir paso a paso: primero, el Torneo Argentino, en Resistencia; luego, el Campeonato Sudamericano, en Montevideo. Y cuando cumpla 99, voy a disputar el Mundial de Perth, en Australia. Quiero ser campeón mundial a los 100 años. Ese es mi objetivo”, ha declarado recientemente.

 

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